sin ton ni son

Rasgando el telón de los recuerdos, las imágenes fluctúan entre el ir y el venir. Qué tanto puede la mente de uno deambular por un pensamiento antes de que se desvanezcan en la nada y la futilidad o, cuanto tardará en que sea grácilmente remplazado por otro pensamiento?

Cuando uno empieza a ser consciente de la infinidad de nuestra realidad, se descubre lo inocuo de un raspón en la pantorrilla o en el brazo luego de caer y volver a tomar la vereda. O nos damos cuenta de corta temporalidad de la magnificencia, cuando llegas a la cima, ves ese inmenso bosque y simplemente sigues tu camino de regreso al final de la ruta.

 

Pero no pasa nada, es cuando descubro lo divertido de contar historias; instantes sin ton ni son, momentos de ensimismamiento y de silencio social.

La fútil existencia que ya otros han cantado y contado… me quedo con mi propio paso, con lo que tengo alcance de mi mano, con ese reflejo de realidad que alcanzo con mis ojos.

Voces en desconcierto, notas que llegan y se van… un pedaleo que ya no lo es, el hormigueo de la piel de mi bici que realmente no existe…

Queda el momento, el disfrute que tengo en lo que dura una respiración. Imaginar un cuento que no llega y que ahí esta. Planeado rodadas que ya han pasado y que se van a dar.

Ro

6 Replies to “sin ton ni son”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Rodar no es de solo uno

Rodar no es cosa de uno sólo. Y no hablo de rodar en solitario o en grupo. Hay para todos y esa es una de las magias del ciclismo. Todos cabemos. Los que gustan de rodar en solitario, los que gustan de rodar en grupo. La bicicleta da para todos y entiende los momentos de […]

Buenos dias

Puedo asegurar que los días inician con una energía diferente cuando el sol te alcanza mientras ruedas. O al revés, cuando uno rodando se le adelanta al sol y le espera en algún sendero, en la calle, en el cerro o en el desierto al momento de arrancar su elíptico camino por la bóveda celeste. […]

Discernir

Venía hoy caminando de regreso a casa, luego de acompañar a Sofí a su oficina para recoger su computadora, porque esto del COVID-19 sigue en apogeo. Bueno, ya decía que veníamos caminando, por la banqueta de sombra, porque el sol en San Luis Potosí es inclemente con quien se atreve a encararlo. Y a lo […]