Que siga la rueda rodando

No importa si estás en la ciudad, si estás en el campo, en la montaña, en el desierto. No importa si tomas tu baika para ir por las tortillas, por ir al trabajo, por llevar un recado a tu suegra o si simplemente es para ir al sendero, a la vereda, a tomarte un tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rodar te dará más de lo que esperas. No importa si ruedas un par de kilómetros o varias horas. Rodar te regala mucho más de lo que crees. Te da más aire, te fortalece por dentro cuando ni cuenta te das… y no sólo porque ejercitas la masa muscular sino que también dejas que tu espíritu se expanda, tu mente se ensancha, las neuronas arman más canales de comunicación.

Comprobado? Para qué? si tan solo con que lo hagas te darás cuenta. No me creas a mi y simplemente hazlo, no te esperes a llegar a “grande”, a tener una bici “cool” o a que la reglamentación de tránsito te ponga una ciclovía a la puerta de tu casa…

 

Hay que tomar la bici y sin excusa rodar… el camino se irá descubriendo con cada pedaleada que des, ya lo verás… hazlo y nos veremos allá, en los linderos del horizonte…

Mi estimada, mi estimado, el camino nos espera.

a Rodar!!!

Ro

2 Replies to “Que siga la rueda rodando”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

De miedos y otras cosas…

 “¿Y no te da miedo que pase un camión y te atropelle?”. Seguramente era una de las preguntas que más escuchaba desde que rodaba por las calles. Y si, el miedo está ahí, la cuestión es no congelarse ante él, y no atraer esos fatídicos escenarios al rodar.El ser humano es un pensante compulsivo, y […]

de caminos y destinos

En ocasiones estamos demasiado imbuidos y viendo a nuestro alrededor creemos estar atascados o detenidos por omisión o flojera. Podríamos ver nuestra propia foto y pensar que cómo es que está tirada la bicicleta, y no estamos disfrutando de ese bosque que nos rodea. Nos cerramos a una interpretación rápida y generalmente denostativa de nosotros […]

Bajo el sol

Por un momento me vi así. Simplemente ahí. Sin ruidos de la ciudad, un aire fresco que no se parecía mover. El sol en todo su esplendor ahí arriba. Viéndome simplemente ahí. Yo estaba esperando a los demás que se habían detenido creo que ha tomar algunas fotos. Y Manuel allá adelante esperándonos a todos, […]