Huellas que no dejan rastro

Eso somos cuando realmente amas rodar y amas este lugar que hoy nos toca compartir. Rodando por la ribera del lago, me detuve y miré el horizonte acotado por sus orillas a lo lejos y fue cuando vi la tome que me descubrí a mi mismo así, sobre el agua del lago. Sin milagros, sin trucos, ahí estaba yo con mi baika. Ambos sobre el agua.

Que momento, respiré hondo, percibí el olor de las lluvias que ya no estaban desde hace semanas, el rocío que se iba evaporando de la yerba y los lirios que reposan aún en la orilla. Escuchaba el rozar de los pasos de perros que paseaban con sus humanos por ahí mismo.

Descubrí que este debería de ser una de nuestras metas, al menos, una de las mías… pasar dejando huella, pero al mismo tiempo sin dejar rastro. En esta toma me doy cuenta de que estamos aquí para encontrar nuestro lugar en este plano, pero sin perturbar, “sin ensuciar” podríamos decir. Sin preocuparnos por acumular y acumular, lo que nos hace feliz puede estar ahí, justo enfrente de nosotros y no lo vemos. No vamos a llevarnos nada y no lo entendemos. No es nuestra meta ser eternos y tampoco lo aceptamos. Estamos aquí para pasar, encontrar nuestro lugar, compartir con los que nos toca compartir, y luego seguir nuestro camino… así como nuestra sombra sobre el agua. Dejando huella sin romper las olas.

O no?

Ro

2 Replies to “Huellas que no dejan rastro”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Vallartazo 2023

Se llegó el día, y alrededor de 40 aventureros de la vida nos dimos cita para rodar a través de unos de los mejores parajes de esta tierra nuestra. Antes aún del amanecer nos encontramos a unos kilométros de Mascota, Jalisco y emprendimos el recorrido hacia la “virgencita”… entre ese sonido delicioso de las llantas […]

El origen

Pensando un poco sobre lo que motivó a hacer dek ciclismo, más que mi pasión, un estilo de vida, una manera de interpretar mi experiencia de existir, me topé con estas dos tomas de un mismo origen, y quiero compartirlo con ustedes, que amablemente se bajan de su tren diario por cinco minutos, y me […]

Atemajac de Brizuela, la rodada (I)

Atemajac de Brizuela, es un pueblo de montaña enclavado en un extremo de la sierra de Tapalpa. También pudiera ser un pueblo mágico, pero a lo mejor es una ventaja que de momento no lo sea. Lo digo por mí porque Atemajac es un refugio, para los que como yo, preferimos un rincón con el […]