sin ton ni son

Rasgando el telón de los recuerdos, las imágenes fluctúan entre el ir y el venir. Qué tanto puede la mente de uno deambular por un pensamiento antes de que se desvanezcan en la nada y la futilidad o, cuanto tardará en que sea grácilmente remplazado por otro pensamiento?

Cuando uno empieza a ser consciente de la infinidad de nuestra realidad, se descubre lo inocuo de un raspón en la pantorrilla o en el brazo luego de caer y volver a tomar la vereda. O nos damos cuenta de corta temporalidad de la magnificencia, cuando llegas a la cima, ves ese inmenso bosque y simplemente sigues tu camino de regreso al final de la ruta.

 

Pero no pasa nada, es cuando descubro lo divertido de contar historias; instantes sin ton ni son, momentos de ensimismamiento y de silencio social.

La fútil existencia que ya otros han cantado y contado… me quedo con mi propio paso, con lo que tengo alcance de mi mano, con ese reflejo de realidad que alcanzo con mis ojos.

Voces en desconcierto, notas que llegan y se van… un pedaleo que ya no lo es, el hormigueo de la piel de mi bici que realmente no existe…

Queda el momento, el disfrute que tengo en lo que dura una respiración. Imaginar un cuento que no llega y que ahí esta. Planeado rodadas que ya han pasado y que se van a dar.

Ro

6 Replies to “sin ton ni son”

Responder a Ro Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

A donde

Cuando tomo mi bicicleta, generalmente se que ruta voy a rodar. Pero lo genial de esto de rodar es que pocas veces es igual a otra ocasión. Si, durante una rodada podemos ir pensando “Esta tramo se parece a tal o cual otra rodada”, “Esta subida o esta bajada me recuerda a la vez que […]

Lo inesperado

Empezando un lunes, llegando muy temprano a mi lugar de trabajo, y sí, me convenzo de tomar la bici que traigo en el auto. La bajo del rack y posa a un lado del carro, pareciera que lo sabe y se mueve sola como ya queriendo iniciar la rodada. Subo en ella y nos lanzamos […]