Obsidianas

Estaba trepando por cornisa con la potente cuber. Ahí la llevamos en el “embone” ciclista-rila. Con un poco de constancia y continuo rodar nos vamos conociendo.

 

Uno va bajando a toda velocidad (la que uno se anima), y solo escucha como si fuera atravesando un tapete de vidrios, así que redoblamos el cuidado para no resbalar, no derrapar y hacer barrido de piedra volcánica con nuestra montura o con nosotros mismos.

IMG_20151229_123624
Aquí, agarrando fuerzas y preparándonos, Porve, Luis y yop (atrás de la cámara)… ya falta poco…

Y subir no amerita menos cuidado. Igual puede uno rajar llanta si coincide el angulo preciso de alguna piedra y nuestra llanta. Aparte tenemos que ir manteniendo el balance, aun cuando de repente apoyamos pedal, y la fuerza de rodamiento hace que la obsidiana que pisamos resbale sobre otra en la que estaba posada, sobra decir el susto que se siente al desbalancearse la bici, rodando sobre piedras que a su vez se mueven… y uno tiene que mantener el balance preciso, la velocidad suficiente para no caer y a la vez no tanta para no seguir derrapando sobre las obsidianas.

No son más de 10 kms. Pero a como pesan en los músculos y tal vez un poco más en la mente. Pero cuando llegas al puerto, que dicha! Que sentimiento de satisfacción! Nuevamente hemos logrado completar la trepada, con cansancio mas mental que físico quizás… ahí arriba, tenemos un pequeño respiro, y hasta acostarnos sobre la tierra es un descanso…

 

IMG_20151229_134904

IMG_20151229_134340

 

 

 

 

 

 

 

Podemos sonreir a nosotros mismos, sentir como nuestra frecuencia cardíaca regresa a su nivel normal, se siente la tensión de los músculos empezando a ceder… y la sonrisa que no se quita del rostro… miro al cielo y veo las nubes que raudas pasan tan cerca … una vez más, una rodada más IMG_20151229_135326encuadrada en mi bosque, en compañía de mis amigos y con regalos tan simples y tan re-memorables como ver saltando y corriendo, trepando también a un trío de venados que pasaban por ahí.

 

Ro

 

One Reply to “Obsidianas”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

No!…. otra vez…

Olor a leña. Pero sin el gusto de estar en una cabaña, en medio del bosque y a lado de amigos. Ahora este aroma es el del desprecio del humano por su origen, el  sahumerio del silencio de tantos de nosotros vemos día a día como se destruye lo que es nuestro y que unos […]

Interclubes by Lizzards

Domingo, 24 de marzo de 2019. La cita: 7:30am en Portezuelo, al oriente de San Luis Potosí, capital. Uno, cinco, diez, cuarenta, noventa, más de cien ciclistas… presente! Bajo un espeso banco de niebla, alrededor de un centenar de ciclistas nos fuimos abriendo paso por las calles aún silenciosas de Portezuelo (ya vio don Ruben, […]

Sabadito neblinoso

Inicié rodando solo aunque sabía que un grupo iba a rodar también por los mismos senderos que yo. Y aparte mientras iba avanzando por la brecha de “La Mosca”, crucé mi camino con bastantes ciclistas que también habían decidido dejar las sábanas de sus camas por una cobija húmeda de neblina que confortaba al bosque, […]