Un vuelta más…

Genial!
Así es exigirse y responder a uno mismo. Descubres que eres mas de lo que crees y al mismo tiempo es un compromiso ante uno mismo para continuar. No como una obsesión sino como una convicción y con la motivación de saberse capaz de lograrlo.

Aquí uno de los rodantes de este domingo 2 de Mayo 2010, iniciando al tiempo que el mismo sol despuntaba por el este y nos encontraba en el camino… 

 
Un breve momento para tomar aire, sirvió para esta pose artística… de esas que no se piensan y que salen mejor… esta podría llamarse: La sombra, no?




Aquí, pasaditos los 90 minutos de rodar, llegamos al pueblo de San Isidro Mazatepec, para tomar un tentempié y llenar ánforas preparándonos para el solecito que ya anunciaba un día de calor.

Una pintoresca escena de estos parajes que combinan la arena blanca con el Jal, los cañaverales que van creciendo y el matinal cielo azul de Mayo. Y enriqueciéndola más, los ciclistas llenando con mas color aún.



Un poco más adelante, cruzando un banco de arena, levantando más polvo para curtir la piel.



Y aqui el buen Hojas, nuestro guia que junto con el Kaizer llevaron a buen puerto nuestra aventura dominguera!




Luego, un refrescante instante para los jinetes de las alumínicas y para las mismas bicicletas, al pasar un vado formado por un arroyo, ya llegando a Tala.




Llegamos a Tala, a tomar unos minutos de descanso, luego de 3 horas de rodar, las 10:30am. Estuvimos ahí sólo el tiempo necesario para quitarnos un poco de polvo del camino a nosotros y a nuestras “baikas”, repostar líquidos, y energía en forma de panecillo, lonche o cacahuates, dependiendo del comensal. Luego prestos y “sudorosos” emprendimos el regreso, internándonos en el bosque esta vez, aquí  viene el “Arqui”, como diciendo “Como me veo?”, y aún sonriente antes del trepadón de Obsidianas, que nos haría subir varios cientos de metros en no mas de 8 kilómetros lineales y que nos llevaría cerca de 1 hora y 20 minutos!





Finalmente, luego de 7 horas de una ruta excepcional, con sol, sombra, sudor, frío, calor, resistencia, cadencia, y sobre todo con una gratísima compañía, estaba arribando al punto de inicio, Postes, la caseta de acceso al bosque La Primavera, para continuar mi domingo, con las huellas del esfuerzo en mis piernas y sobretodo en mi sonrisa por haber logrado un reto más, arriba de mi Java, cubierta de polvo, al igual que yo.



Hasta la próxima!


Rogelio

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