Entre piedras y piedrotas

Es un gusto poder darnos la oportunidad de salir de la rutina, de mirar a mi interior y sin rebuscarle mucho saber lo que quise hacer de ese viernes, y qué mejor que compartirlo con algunos compañeros de vida y juntos disfrutar de una rodadita que al menos a mí, me dejo un muy grato sabor de boca… aunque aún traía bajos niveles de hidratación y no un estómago muy colaborador. Pero al final, el saldo fue blanco, descubriendo nuevos parajes, rodando entre amigos, relajando nuestras agendas y yo, descubriendo que las escapadas deberían de ser cada vez más la rutina de nuestra vida, por qué no?

Tan sólo con sentarme en la Piedra Bola y contemplar el valle de Tapalpa, con su presa, sus montañas, sus pinos y su tierra marrón, debajo de un cielo, serenamente surcado por nubes blanquecinas y adormiladas, con sus dos guardianes allá a lo lejos… El fuego y el hielo (escondido en estos días de sol)… serenos inspirando admiración y respeto…

160429-desdePiedraBola

 

Esta ruta me cobró el dejarse descubrir, pero fue una de las mejores de esta año que apenas empieza, bueno, si contamos cuatro meses como un largo inicio… jeje. Y me hizo valorar la amistad y la riqueza que nos da el tener amigos, tan diferentes entre nosotros, pero unidos por un gusto común por querer disfrutar esta vida, “Carpe diem” diría Robin Williams, “Suuuaaveee”, dirán las tortugas de la Corriente Australiana del Pacífico (véase buscando a Nemo).

 

Aquí un breve video desde la Piedra Bola:

Un vistazo desde la Piedra Bola, cerca de Tapalpa

 

Mientras salen los demás les dejo unas tomas …

Screenshot-Los Tres-AVI-1
Bajando de Piedra Bola hacia las Piedrotas, con Charly, Fer y Rober
Screenshot-Charly.AVI-1
Tomas únicas! Si salió el Charly en cámara!
Screenshot-Charly.AVI-2
Y así es!

 

A rodar!

Ro

One Reply to “Entre piedras y piedrotas”

  1. Salir de la rutina, salir de la ciudad, salir de nosotros mismos para apreciar lo que tenemos y tambien porque no darle una justa valoracion a lo que no tenemos. Algunos dirian una llamada de Lobos para salir de esta cidudad e ir a rodar a un lugar mas tranquilo, menos ajetreado, con vistas hermosas y aire mas limpio. Valio la pena la pinta y rodar con tan buenos amigos y tambien disfrutar de una merecida comida despues del esfuerzo, que sigan las rodadas repentinas y fuera de rutina.

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