Expandir la mente

Si, también en eso de expandirnos nos puede ayudar la bicicleta… Y más en la montaña. En estos momento que la pandemia nos “invita” a quedarnos en casa y que hemos dejado de salir como lo hacíamos antes, unos más, otros menos, de repente me descubro que llevo en casa más tiempo del acostumbrado.

En esos momentos me doy cuenta que no estoy encerrado. Desde que he estado rodando, años ha… me preparó para estos momentos creo. Porque no me siento atrapado, ni tan confinado como pudiera pensarse. Mi mente y mi corazón le recuerdan a todo mi ser que yo no estoy sólo dentro de estás paredes, por más bonito y cómodo pueda parecer. Soy parte de un todo más amplio, y basta recordar un par de tomas en mi querido semi-desierto potosino…

Hey! no le den vuelta tan rápido, esta es una bajada que tuvimos que hacer a pie por lo escarpado de la misma, pero allá abajo (parte central de la toma y poquito a la derecha) pueden ver 3 ciclistas que ya van rodando… muestra inequívoca de que somos una mota de polvo en este mundo, pero una mota de polvo única, sorprendente y que puede llenar el vacío del alma con un recuerdo que abarca eones de naturaleza que nos esperaba a que pasaramos por ahí.

Y aquí, tan cerca de la capital, y a la vez tan lejos. Recuerdo como si fuera esta misma mañana cuando rodé por ahí, dejando crecer mi espíritu hasta los confines de ese azul que parecía sumergirse en la misma tierra, y se parecía percibir cómo las piedras del lienzo vibraban mientras mi baika y yo cruzábamos por ahí, como tantos otros antes y muchos más después…

Con sólo estas dos postales, me acuerdo que no estoy sólo aquí, en el cobijo y protección de mi casa en este punto del mapa, sino que yo mismo soy un mapa vivo que se lleno de recuerdos, de vivencias y, muchas de ellas logradas gracias a mi bicicleta…

a rodar!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Amarillo ocre

Así se pintaba el amanecer el otro día. Ese tono ambivalente, entre la nostalgia y la esperanza de lo que viene en el nuevo día. Curiosamente, el tono que tomaba el camino era muy similar a los destellos del ocaso. Es interesante que ocaso y el despunte del día sean tan parecidos aunque, diametralmente opuestos. Por […]

Pie a tierra

Aprovechando el momento que vivimos, o como dijera el jesuita: “estar atentos a los signos de los tiempos”, hoy me siento aquí enfrente de mi papiro digital para comentar una parte del ciclismo que a veces no valoramos y que es una parte intrínseca de nuestro rodar. Poner “pie a tierra”, puede ser cansancio, puede […]

Las veredas de la vida

Así, “Las veredas de la vida”, que bien pudiera ser “los caminos de la vida” pero me podrían reclamar copyright… pero si, las veredas de la vida resplandecen ante nuestros ojos mientras vamos sobre las dos ruedas de nuestra bicicleta. Las pasadas rodadas han estado llenas de alegorías entre el rodar y la misma vida. […]