Huellas en la neblina

No es necesario estar en las profundidades de un bosque centenario para encontrarnos con un regalo mañanero, ahí donde la naturaleza simplemente pide un poco de paz y que la dejen trabajar. Podemos ser partícipes de lo que la vida a realizado en el planeta durante eones…

2013-08-23 08.35.01 2013-08-23 08.32.41
2013-08-23 08.37.06 2013-08-23 08.32.47

y simplemente detener nuestro trajín unos minutos, para contemplar una estampa que ponga en acción nuestra retina, y de energía a nuestro espíritu. Y de nuevo tomo mi bicicleta…

2013-08-23 08.30.52

y me retiro, esperando que el paraje siga, como si nunca hubiera pasado por ahí… la mejor huella que el ser humano puede dejar es la que no se nota…

2013-08-23 08.30.00

o no?

Ro    

2 Replies to “Huellas en la neblina”

  1. A final de cuentas no nos fue necesario ir tan lejos para apreciar ese otro bosque, de regreso de Cuxpala pudimos apreciar desde un río de agua pura en medio de un cañaberal, del cual se estaban abasteciendo unos pobladores, hasta un gran paraje que hasta lago contiene.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Que siga la rueda rodando

No importa si estás en la ciudad, si estás en el campo, en la montaña, en el desierto. No importa si tomas tu baika para ir por las tortillas, por ir al trabajo, por llevar un recado a tu suegra o si simplemente es para ir al sendero, a la vereda, a tomarte un tiempo. […]

Seguimos

Aunque me desaparezca por semanas, aquí estoy. No importa que haga este silencio en el escrito, sigo en movimiento. Igual pareciese que me fui, aún rodamos por aquí y por allá. A veces nos toca en la ciudad o el barrio. Y a veces nos toca codearnos con un hermoso rincón natural… lejos de ruidos […]

Awaiting the green

Tom and Liz riding among blackened trees and ashes Almost one month passed since the great fire in “La Primavera” Forest (April 22nd to 25th), the mobilization of civil society was awesome and very motivating, so much, that even the government wanted to join. Up came the president and promised to replant millions of trees […]