Rodando el otoño

Camino a Ferrería de Tula, Jalisco. Sierra de Tapalpa
A 10 kms de Atemajac de Brizuela,
Octubre 10 de 2010
Una bella postal del inicio de este otoño, aún con esa combinación mágica que forman el aplastante sol y las bailarinas nubes que se transforman de enormes copos de algodón flotante a borboteantes jirones grises que se desfondan para soltar las últimas gotas de agua del verano que se repliega hasta el siguiente año.
Y acá, más cerca de la tierra, un testigo que rebosa plenitud, se presenta erguido, a la vez altivo y humilde ante el paso de un ciclista. Buscamos sin saber, rodamos con el gusto de movernos por estos caminos por nuestros propios medios. Seguimos las brechas dejadas por otros tantos que han pasado antes y en ocasiones nosotros mismos proponemos sin querer un nuevo paso, una brecha no existente, un rincón aún por descubrir.
Mientras rodamos a veces pasamos de largo escenas como esta de la izquierda, vamos concentrados en la cadencia, en la respiración, en el pedaleo o en el mismo camino para poder seguir avante. Así que este es un buen momento para detenernos y “vernos” surcar los caminos nuevamente, envueltos en la paz de la brecha.

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