Extraño rodar

Si, la mente esta clara, necesito reposo para sanar el “trancazo” que me dí rodando hace casi un mes. Pero el espíritu esta inquieto, me falta la calma que me produce recorrer las veredas y los senderos.

Ya en unos días podré regresar a la rila y recorrer las rutas, en los bosques y en la ciudad. Algunos quizás no lo entiendan, pero para gente como nosotros, ya rodar no es un “agregado”, es una necesidad, es una parte de nosotros, es como las vitaminas, no moriremos por no tomarla pero no estamos al 100% si no las ingerimos.

Y aparte, para mí, primeramente rodar es un “statment“, una declaración. Es mi forma de decir: Soy libre, soy capaz, soy responsable, soy amable y si lo puedo ser yo, tu también!

No soy evangelista de las ruedas, porque no vengo a prometerte futuros borrosos o poco claros, te demuestro un presente claro y disfrutable. No vengo a levantar mi espada contra los que no ruedan, vengo a demostrar que todos tenemos lugar y podemos compartir los caminos y disfrutarlos juntos.

Y como digo, descubro que necesito subirme a mi bici y rodar y rodar… no porque vaya a morir si no lo hago, sino porque me ayuda a seguir siendo mejor!

¡a rodar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Entre telones

Se dice a esas actividades que se realizan sin aviso, sin promoción, pero que sin las cuales la obra no se puede ejecutar. Son momentos que no por ser de un supuesto bajo perfil, carecen de importancia. Han sido clave para cerrar un espléndido episodio de vida y arrancar uno nuevo. Y con todo y […]

Cuenta regresiva… 12 días y contando…

Se acerca una vez más el inicio de una ruta excepcional. Una excelente oportunidad de medirse a uno mismo arriba de la bicicleta. Transvolcano 2010. Decir que es un paseo ciclista no lo dice todo. Una competencia no lo es, porque aquí no importa quién llegue primero (aunque algunos así lo piensen), no hay medida […]

Vallartazo 2017

Oscuro, el negro de la noche lo cubre todo. Ni siquiera las estrellas se asoman. Ahora son las nubes quienes nos escoltan mientras vamos dejando atrás el pueblo de Mascota que apenas empieza a desesperezarse con los cantos de los gallos. Empezamos una vez más esta rodada épica. Volteo atrás y veo ciclistas, miro adelante […]