Redescubriendo Chapala

Por situaciones de la vida, por circunstancias familiares, por azares del destino, porque es 2020, me ha tocado estar en la ribera del mar Chapálico unos días. No importa cuántos van ni cuántos faltan. Aquí estamos y mientras así sea hay que estar al cien por cien.

Y bueno, hubo oportunidad de traer la baika y aquí nos acompaña en la aventura. Así que bueno a desquitar un poco y aprovechar cuando se pueda. Así que hemos descubierto que han terminado la ciclovía que recorre de Chapala hacia Jocotoepec… la he recorrido hasta Ajijic y esta verdaderamente muy bien hecha. No se si los planeadores tapatíos deberían de venir y tomar ideas en lugar de sumirse en la politica y grilla para realmente armar lo que necesita una ciudad como Guadalajara, que se sume cada vez más en automotores, rutas impersonales, y gente que pelea huesos de hule.

En fin, dejo la política y mejor les comparto unas cuantas tomas de algunos rincones que encontré en estos lares que me han hecho redescubrir los pueblos de la laguna y que me hacen descubrir que el lago de Chapala es aún más grande lo que yo creía.

Cerca de la cima de la antena San Antonio Tlayacapan…
Gran vista hacia el lago, abajo, parte de San Antonio Tlayacapan, mientras yo recobro el aliento…
Luego, una bajada escondida, entre túneles de arbustos y árboles que me bajan a un rincón escondido…
Parecía un estanque pequeño…
Resultó ser una pequeña presa con agua cristalina y parvadas de pájaros que se escondían a mi vista pero aturdían mis oídos…
Y luego, otra subida marca “chamuco”, de esas que al final pagan con creces… alcanzaba mi vista hasta la sierra de Tapalpa!!!

2 Replies to “Redescubriendo Chapala”

  1. Ro
    Que buena experiencia te tocó vivir, Chapala es un lugar increíble con buenos paisajes y que mejor que recorrerlos acompañado de tu bici, suerte que yo no tuve.
    Las fotos demuestran que la temporada de lluvias están en su mejor momento, el color verde del campo es el mejor.
    Gracias por compartir.
    Saludos Amigo!!

    1. Y si, muy recomendable para los que viven por estas tierras, escaparse de uno mismo, de sus deberes y quehaceres, a un palmo de distancia y con ánimo para descubrir desde una callejuela en Ajijic hasta una terraza o una vereda que no ves desde la carretera… Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

De caidas y soluciones

Llenando el bagaje de experiencias. Imagen tras imagen, aromas que van cubriéndolo todo, sonidos que se traslapan unos a otros, voces, crujidos, raspones, zumbidos. Así como el clima se vuelve loco en esta tierra potosina, y en un momento amanece con una densa capa de nubes por encima de nuestras cabezas y una sutil neblina […]

La vuelta al mundo… pasando por Tala

Al llamado fuimos entre treinta y cuarenta ciclistas. Es una ruta puesta ahí pero pocas veces rodada. Algunos recordamos la trillada frase de un anuncio de hace ya varias décadas: “Si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Así es esta travesía, sin quererlo, es tan sólo unos quince kilómetros […]

La cadencia

Casi las diez y cuarto de la mañana. Habían pasado alrededor de dos horas de estar rodando en las entrañas del bosque, brechas jóvenes creadas en las últimas décadas con el paso semana a semana por tantos colegas ciclistas, y veredas algo más escondidas que sólo acarician un poco parajes del bosque antiguo. Ese que […]