Porque a veces no es necesario pensarle mucho. Si uno le piensa y piensa no llega a ningún lado… igual al escribir, los días van pasando sin querer mientras quiero decidir sobre qué escribir.
Por eso hoy vine aquí y simplemente abrí la hoja y empecé a teclear… cómo en la bicicleta, a veces uno se espera a tener el ánimo, el plan y se pasan días sin rodar… uno pierde el momento!

Mejor subirse a la bicicleta, y confiarle la ruta, ya estando en el sillín, las manos en el manubrio, los pies en los pedales, el camino se va abriendo ante uno. Y wow! capaz que hasta nuevos derroteros rueda uno.

Igual al escribir, capaz que no hay tema, no hay una razón a la luz que nos de pie para iniciar la reseña o el relato se esconde simplemente detrás de unos cuántos párrafos pero luego de unos cuántos renglones las palabras van resbalando por los dedos y llegan al pantalla, como cuando luego de una subida rompe-piernas te topas con una bajada llena de adrenalina.

No es necesario llenar páginas mis amigos. Es simplemente darnos el gusto de compartir un par de minutos… que de minutos se van llenando las horas y de horas se va colmando la vida… que por cierto no es eterna (bendito sea el creador!), y es mejor pasarla en movimiento que detrás de un escritorio… o no?


Ro
