Historia de una ida al 8 ½ y un poco más…

Este sábado regrese gustoso al bosque de la primavera, zona boscosa que se rehúsa a morir a un lado de la ciudad de Guadalajara, mi ciudad.

Después de poco mas de 3 meses de ausencia, prepare nuevamente mi bicicleta para rodar cuesta arriba, retirando lámparas (iba a rodar de día), la parrilla para andanzas urbanas, lubrique la cadena, y sobre todo prepare mi espíritu. Ahora, con mi reluciente ligamento anterior cruzado “nuevo” era momento de “probar” la tradicional subida de postes (punto de entrada al bosque) al 8 1/2, tres kilómetros ya en el bosque, con una pendiente de bienvenida a la Primavera, ¿que serán? Unos 175 metros de desnivel hacia arriba según Google Earth. Subí en unos 17 minutos, lo que me dice que Pepe Toño, quien “instaló” el nuevo ligamento, hizo muy bien su trabajo, y yo hice mi parte en la recuperación y la rehabilitación.
Esta vez fue una rodada ligera, adentrándome unos 4 o 5 kilómetros por el “camino ancho” y regresando a postes, esta vez por la Cebada, un regreso de 6 kilómetros, cruzando la ranchería del mismo nombre y un trecho de bosque silencioso y cerrado en un par de puntos, escondiendo paisajes de ensueño.

Ya tengo casi un mes rodando a diario, a lo largo de mi ciudad, a mi oficina, a algunos pendientes, a ver a mi hijo, pero todo por el asfalto o empedrados de las calles de mi ciudad. Ahora, probando de nuevo el polvo de la terracería, los senderos entre arboles, el crujir de guijarros y viendo al sol colarse por entre las ramas de los robles, recuerdo el gusto de surcar estos terrenos en solitario o en compañía, sean conocidos o tan solo casuales colegas que también ruedan en la montaña. Escuchando el clásico “cloc, cloc” del pájaro carpintero allá a lo lejos, o el trinar de esas aves de tono azul, o una ardilla escurridiza que no deja ver sino únicamente el roce de unas hojas por ese camino que acaba de dejar.  

Otra vez por aquí, otra vez con mi bicicleta, otra vez…

2 Replies to “Historia de una ida al 8 ½ y un poco más…”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Meses

Meses han pasado desde mi último post. Creo que me hacen más falta a mi que a mis amables lectores. Escribir un post es un momento de cosechar lo que vivo sobre las dos ruedas cada que me aventuro en el bosque, la ribera, las calles o los senderos. Rodando solo o acompañado. Aqui en […]

Un fin de semana sin rodar…

Es afirmar el gusto que me da rodar.Es descubrir lo viable que es moverse por mi propio pie (sin motor…)Es dibujar una sonrisa en mi rostro cuando veo a un ciclista pedalear.Es ceder el paso al peatón, al ciclista y por que no.. a uno que otro automovilistaEs cultivar la paciencia y la tolerancia Es confirmar que […]

La cadencia

Casi las diez y cuarto de la mañana. Habían pasado alrededor de dos horas de estar rodando en las entrañas del bosque, brechas jóvenes creadas en las últimas décadas con el paso semana a semana por tantos colegas ciclistas, y veredas algo más escondidas que sólo acarician un poco parajes del bosque antiguo. Ese que […]