No es la mejor época del año para mi. No me gusta el calor. Y lo monótono del clima, y una sequedad opresiva (como ciertos gobiernos, de lo cual no hablaré… jeje).
Pero bueno, es parte de la misma naturaleza. Me suena a una época de recuperación y preparación… antes de las lluvias y luego de los fríos, que realmente en estos lares, no los hubo (aunque las tiendas de moda nos vendieran la idea de comprar botas para nieve y abrigos de para bajo cero… y que las gentes “nice” compraron… jajaja).
Pero en mi bosque se nota más con ese silencio y esa potencia del sol… que traspasa las calcetas, el jersey y si te detienes unos segundos a su alcance empiezas a lo pronto, sentir como quema la piel. Los árboles sabios tiran las hojas para que no se les quemen y confían en el h. humano que no vaya a encender esas hojas (oh, bosque ingenuo, no conoce al h. ese).
Pero aún así es hermoso, es majestuoso y es generoso en las vistas y el gusto por recorrerlo. Porque uno como ciclista de montaña, puede aprender a valorar ese calor con la sombra que ahí sigue, que nos regala unos suspiros de frescura mientras cruzamos por las colinas que se van deshojando y las veredas que se van llenando de arena. Valoras pasar por una pequeña alfombra de agujas de pino que nos dan tracción a las llantas luego de luchar en las trampas de arena.
Y la mayor parte de las veces, si pones un poco de atención, tan sólo un poco… y te olvidas que si del estrés, que si del trabajo, que si de los que ruedan por pose o por dejarse ver… puedes descubrir la maravilla de los colores del estiaje en este nuestro bosque. Matices de cafes, ocres, amarillos, naranjas, y con ese fulgurante azul con trazas de nubes que luchan contra la evaporación y ese verde de algunos arbustos y pinos que se niegan a ceder ante el amo sol…
Muy cierto. No hizo frío y el calor ya pega fuerte, pero ahí está nuestro gran bosque para compensarnos
Así es, ya las chamarras y chalecos se quedan en los carros o casa… ahora lo infaltable será el bloqueador solar… aunque topamos con sombra… con 10 minutos en salsipuedes te deja marca!