De libertades y consciencias

Siéntete libre. ¿Por qué? Porque lo eres, simplemente por eso. ¿Te das cuenta de lo bien que te sientes cuando ruedas en la bici? Una ruta nueva es una aventura llena de emoción. Una ruta que vuelves a rodar es una experiencia llena de anécdotas y de resignificados.

Vas en bola y el rumor de dos es un bullicio. Ruedas de cuando en cuando solo y es una sinfonía de tu alma dándote lecciones personalizadas para vivir tu vida de una mejor manera… ¿a poco no?

De repente descubres que esa pesada subida que era terracería y por la que resbalabas al trepar la han pavimentado y te pones triste, si no es que te molestas con este “desarrollo urbano”. Pero de momento no nos queda más que descubrir que la subida sigue ahí. La inclinación no se ha ido y te va a seguir costando trabajo, que ni que. Pero ahora tienes que subir más rápido, simplemente porque ya te aplanaron la subida.

Así es cada ruta, tenemos que descubrir que es lo que tenemos que lograr esta vez. Cada quien carga con sus demonios y trae consigo las maneras para derrotarlos o quizás mejor: Superarlos!

Hoy puede ser el arrancar moderado para arrancarle varios segundos a la primera trepada. O puede ser que desayunaste algo ligeramente diferente y quieres descubrir cuánto tiempo puedes esperar hasta tomar el primer sorbo de agua o el primer puño de nueces. Quizás quieres poder trepar ese columpio sin el cambio de velocidad o quieres sentir esa curva en la que la vez pasada frenaste por un destanteo en tu llanta trasera.

¿Qué tocará esta vez? Nos toca descubrirlo, como cada día que salimos de casa para ir a nuestras labores personales, cuando realmente somos conscientes de que estamos vivos y no simplemente te subes al carro y mecánicamente conduces o te dejas conducir por la ciudad. Esos son los días que dan razón a esta vida, y que tienen su cereza en el tope si también ruedas ese día; si vas a la oficina, si vas a entrenar o si vas a las tortillas, hazlo así cada día y disfruta de cada momento, en tu carro, en tu lugar, en tu hogar, como cuando vas en la vereda, en ese vado sorpresivo, en esa trepada impulsado por tus propios pensamientos o en el llano impulsando al grupo con tus historias y tus bromas. Cuando puedas ser consciente en tu día a día así como lo somos cada fin de semana en la montaña, en el arenal, en el bosque o el desierto, no seras uno más en la ciudad, serás el que puede ir haciendo cambiar esta sociedad.

A rodar!

6 Replies to “De libertades y consciencias”

  1. El subir a la bici y sentir el aire de frente y escuchar los ruidos de distinta manera, es algo padrisimo !!!
    Me gusto tu manera de expresar esa parte en el saborear de otra manera las distintas rutas

  2. muy bien mi Ro
    sigues teniendo ese buen gusto para expresar en tus blogs lo que los pensamientos susurran en nuestras cabezas, un abrazo
    ya extraño volver a escuchas esos sonidos en la montaña

    1. Y si mi estimado, cada día más cerca… paciencia que tu espera será recompensada con más y más kilómetros por recorrer… Y espero pronto podamos compartir una rodada más, sea en las tierras jaliscienses o por acá en el Potosí! Por lo pronto, te traeré una que otra reseña más para que no cese el ánimo por la rueda, el polvo, el sudor y l@s amig@s!

Responder a Fernando Sainz Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Rodar no es huir

No importa que me digan que salir a rodar en bicicleta es mi huida, o que es una distracción de las tareas “habituales”… Creo que es al contrario, a cada día eludo mi real razón de estar aquí. Y no sólo yo, creo que varios miles de personas que compartimos esta “H” ciudad simplemente, pasan […]

Mucho por rodar…

Quién quiere rodar de nuevo? Quién quiere intentarlo por primera vez?Mejor oportunidad que aprovechar el inicio de un nuevo ciclo para simplemente no pensarlo, hacer a un lado el miedo y querer disfrutar la vida de otra manera, a otro ritmo, a uno más amigable con el medio ambiente, a uno que nos acerca más a […]

Rodando con mi hijo

Cuando uno rueda, sea en compañía o en solitario, uno cambia de canal. Al menos así lo siento yo. También algunos amigos con los que comparto este gusto me lo han comentado. Uno experimenta primero una libertad por andar a otro ritmo, también experimentan un cierto temor, sobre todo al inicio, porque van “aprendiendo” y […]