Carta ciclista en dia de reyes

Decir gracias es de lo primero que nos enseñan nuestros papás. Y creo que es porque decirlo nos abre puertas y nos hacer ser amables. Y es por eso que nos gusta pasar por aquí en bicicleta. Casi siempre llegamos aquí luego de haber rodado ya un montón y estamos cansados, con sed. A veces pasamos solamente levantando polvo, otras nos detenemos en la tienda a comprar algo. Lo que siempre vemos son los rostros amables de quienes viven aquí, y las sonrisas de las niñas y niños que se ríen cuando nos ven pasar.

Es un gusto rodar por su casa y darles las gracias por poder pasar por aquí. Nos gusta mucho el paisaje, los caminos son difíciles pero así nos gustan, porque nos hace superarnos y ser mejores a nosotros mismos. Y nos gusta que nos compartan parte de su casa, de sus caminos, de sus paisajes y de sus buenos días o buenas tardes cuando rodamos por la Morena y las otras comunidades de los alrededores.

Así que hoy venimos con el gusto de compartir ahora nosotros con ustedes. Y al mismo tiempo que les damos las gracias los invitamos a que no se preocupen cuando ven que las cosas se ven difíciles. Piensen que son oportunidades para dar lo mejor de cada uno de ustedes, y poder ayudar a sus papás y sus vecinos a mantener su casa bonita y los campos creciendo, igual que ustedes. Como cuando rodamos en bici, lo mejor es que todo el esfuerzo al final tiene recompensa.

Aquí ciclistas y niños, unidos por el festejo.
Disfrutando juntos, unos agradeciendo y otros recibiendo…
Conductores y mirones
Compartiendo una sonrisa después de rodar…
Lizzards… amistad y generosidad sobre ruedas!
Nuevas generaciones, aprendiendo a dar y recibir!
No hay dolor de espalda que impida compartir con ellos…
Y al final, hasta nos tocaron tacos!!! No solo dimos, sino que recibimos, GRACIAS!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Bajando en el oleo de una mujer con sombrero

Algunos se acordarán, de esas canciones de trova que nos acompañaron en la prepa, y aún en la universidad… y hoy de vez  en vez se acercan a nosotros y coinciden con una tarde lluviosa o una noche con tequila y amigos… Ahora me tocó escuchar óleo de una mujer con sombrero, de “un tal […]

Azul y verde

Y muchos otros colores que parecieran no existir, están ahí. Simplemente hay que tomar la bici y rodar unos minutos por las calles de mi ciudad hasta que éstas se convierten en un sendero que bordea una presa. La cañada del Lobo enmarca la presa que lleva su mismo nombre. No he revisado a detalle […]

La vuelta al mundo… pasando por Tala

Al llamado fuimos entre treinta y cuarenta ciclistas. Es una ruta puesta ahí pero pocas veces rodada. Algunos recordamos la trillada frase de un anuncio de hace ya varias décadas: “Si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Así es esta travesía, sin quererlo, es tan sólo unos quince kilómetros […]