La vuelta al mundo… pasando por Tala

Al llamado fuimos entre treinta y cuarenta ciclistas.

Es una ruta puesta ahí pero pocas veces rodada. Algunos recordamos la trillada frase de un anuncio de hace ya varias décadas: “Si las cosas que valen la pena se hicieran fácilmente, cualquiera las haría”. Así es esta travesía, sin quererlo, es tan sólo unos quince kilómetros más corta que el reto de las Tres Torres, y bueno, no se acerca a su nivel acumulado ascensos. Pero fue una gran oportunidad para compartir con viejos y nuevos amigos unas horas y ver hasta con algo más de tranquilidad algunos parajes que tan sólo hace unas semanas habíamos rodado con gran emoción persiguiendo la conquista del reto. Esta vez fue también mucho el esfuerzo requerido, tanto así que un número no despreciable de los que arrancamos en postes, tuvo que abortar la rodada por diversas razones; ponchaduras, llanta rajada, falla mecánica o simplemente, cansancio. A mí me toco rodar la última mitad de la ruta, con sólo una velocidad en mis avances por rotura del chicote y sólo con siete de las nueve velocidades en el cassette trasero, ya que se desajustó. Preferí hacer el esfuerzo así a arriesgarme a perder mas velocidades en una reparación de emergencia… Pero fue una travesía memorable, exigió de mí no sólo esfuerzo físico sino concentración mental y fijación de la meta… ir viendo como mis colegas iban alejándose era en cierto grado frustrante, pero yo tenía que mantener una cadencia para no sobre saturar mi ritmo y terminar agotado antes de tiempo… hubo tiempo de tomar algunas instantáneas…

Como éstas, terminando la bajada de obsidianas y agrupando por primera vez.

detras_de_las_hojas-sDSCN0587DSCN0588DSCN0583

 Luego vino un regalo, uno de varios, al cruzar el valle del halcón, uno de esos rincones de nuestro bosque, reservado para aquellos que aceptan pagar el esfuerzo de llegar a él, y luego regresar, por el camino que cada uno escoja…

DSCN0597 DSCN0600 DSCN0601

Cruzamos un paraje de senderos y rocas acomodadas por lejanas erupciones volcánicas y llegamos a nuestro más lejano punto en nuestro rodar de ese día… Tala

DSCN0603

Lo cruzamos con prontitud, aunque tuvimos que esperar un poco a reorganizarnos nuevamente y bueno, alguien aprovecho para comprar las tortillas, que por cierto fueron muy demandadas y se acabaron en un par de minutos a lo más… de ahí arrancamos de nuevo y disfrutamos al inicio el paso entre los cañaverales, que empezaban a anunciar que no pasaríamos indemnes a una buena empapada si es que queríamos continuar rodando

DSCN0605 DSCN0606

Ya cruzando los plantíos de caña de azúcar iniciamos el regreso, pero por el lado de Cuxpala y luego San Isidro Mazatepec, aquí solo tomé una foto más. El grupo de “avanzada” hidratándose en una de esas tienditas-oasis, en donde una coca vale casi su peso en oro, jeje. Y el Alex, dejando constancia de que Intel MTB, iba también abriendo ruta…DSCN0611

Luego de Cuxpala, tuve que concentrarme en no dejar de pedalear, vigilando que mi avance siguiera funcionando hasta cruzar las Narcofosas, trepar la “Tronadora” como pocas veces, y alcanzar el autódromo y bajar a postes, finalizando mi travesía dominical de 80 kilómetros en alrededor de 5 horas de pedaleo… y pasar esos “charquillos” que convertían mi bici en una lancha con pedales, fue de lo más divertido.

Ro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Recordando

El ser humano es, entre otras cosas, una caja almacenadora de recuerdos. Hoy me tomé unos minutos para sacar de mis archivos unos cuantos bits y descubrí esta imagen, aquí uno de los “constantes”, tomando esta mágica bajada poco después de la “piedra balanceada”, abriéndose paso entre estos hermosos pinos, adustos, orgullosos, desafiantes aún al […]

La brecha larga a Torre 3, a todo dar

Este fue uno de esos días con sus dificultades. Varios obstáculos antes y durante la rodada sabatina; despertarme tarde, salir a toda prisa de casa para tratar de recuperar algo del tiempo arrebatado por las sábanas y darme cuenta que había olvidado mis zapatos parala bici en casa… y con huaraches no iba a poder […]

Visiones desde mi bicicleta

Una tarde cualquiera puede convertirse en una tarde única, Una brecha no conocida es el camino a un nuevo reto que ni siquiera imaginaba, Una fresca mañana en el bosque es un regalo para mis amigos y para mi, de parte de las entrañas de un bosque que duerme a 20 minutos de una ciudad […]