Siempre algo nuevo

No cabe duda que rodar en bicicleta es un regalo. Es claro para los que rodamos, no tanto para los que no se han dado la oportunidad de descubrir esta aventura y hacerla suya, hacerla un estilo de vida.

Hace poco tuve la oportunidad de disfrutar varios senderos, tal cual, acariciando apenas la sierra de Álvarez, al oriente de San Luis Potosí, capital.

Por fin pude coincidir con más Lizzards, en la que llamamos la ruta del reencuentro, después de muchos meses alejados unos de otros por esta pandemia. Nos dimos ánimo, nos protegimos y nos aventamos a rodar otra vez, poco más de 10 ciclistas desde el entronque a Villa de Zaragoza y subir un poco más allá de las antenas, allá por el campamento Tlachtli y bajar por un poblado llamado la Calera. Aquí algo de lo vivido, de lo disfrutado, lo gozado…

Algo nuevo… aún después de casi 3 años rodando por estos lares potosinos, gracias Lizzards!

One Reply to “Siempre algo nuevo”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Sssshhhh, nubes durmiendo

Así es, salí este viernes al bosque. Uno de esos días que invitan a no levantarse o al menos a permanecer en el calor de la cocina agotando un buen café. Aún con cierto grado de somnolencia me hice presente en postes, esta vez en solitario, con mi sueño como compañero.Y vaya rodada que hice, […]

Cuenta regresiva… 12 días y contando…

Se acerca una vez más el inicio de una ruta excepcional. Una excelente oportunidad de medirse a uno mismo arriba de la bicicleta. Transvolcano 2010. Decir que es un paseo ciclista no lo dice todo. Una competencia no lo es, porque aquí no importa quién llegue primero (aunque algunos así lo piensen), no hay medida […]

Podria ser

Podría ser que esta pandemia global realmente traiga una nueva realidad? No estoy muy seguro de ello, imagino que similares pensamientos se manejaron en 2009, cuando estuvo en su apogeo el arribo del H1N1, pero no me acuerdo realmente. Estaba demasiado desagusto porque no nos dejaban ir a rodar al bosque para poner atención. Luego […]