Rodando en bicicleta, la rabia se transforma en esperanza…

La semana pasada regresé a rodar a Bugambilias. No había rodado ahí desde el incendio que devastó la cara oriente de las colinas que dan hacia la otrora “perla de occidente”…
Toda la ruta que habíamos trazado desde que “cerraron” la cima fue víctima del fuego. Las imágenes no pueden traer el aroma a ceniza, a madera quemada, a tierra quemada… La rabia y la tristeza me llenaban el alma, pero recordé lo que me comentó Rober: “toma fotos, y luego regresa en dos meses y veras la diferencia…”.


Si, es cierto. No olvido el coraje de saber que fuimos nosotros mismos quienes lo provocamos, pero igual, la propia naturaleza así lo ha hecho por eones, cuando siguiendo su propios mecanismos, los incendios se convertían en las “podas” naturales, algo así como su control de plagas y recolección de basura propio.

Aquí lo que entra en juego, y en lo que tenemos que poner atención, es que estamos nosotros los hombres, el virus de la tierra como un factor externo. Somos como un virus cuando actuamos fuera de nuestra propia naturaleza y contra la propia naturaleza. Nos toca retraer nuestra avaricia y el egoísmo y promover la protección y la paciencia, que son las semillas que la propia naturaleza tiene para regenerar lo dañado para reconstruir lo destruido y limpiarse a sí misma. 

Aquí debemos entrar en acción nosotros para detenernos a nosotros mismos, ya que generalmente queremos “limpiar” la ceniza con pavimento, o reconstruir un bosque con edificios y casas que no tienen porque estar ahí… Es momento de dejar que la naturaleza actué a su ritmo, como ella bien lo sabe… la prueba es que le ha funcionado de maravilla durante muchos, muchos millones de años antes que le permitiera al hombre meter su “cuchara” a la sopa.

Mejor será concentrarnos en promover limpiar en el centro, en el oriente, el poniente, el norte y el sur de la Zona que llamamos Metropolitana. En donde vejetes de edificios esperan con ansía ser reconstruidos y volver albergar historias de los humanos que construyen hermosas ciudades llenas de flores y ríos cristalinos!

Se vale soñar!

Ro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Related Post

Si el ciclismo de montaña

Bien puedo hablar de un corredor, de un nadador, de un ciclista en general, de un jugador de fútbol americano, y dentro de cada disciplina, hablaré de los amateurs, son los que hacen su deporte sin que sea un trabajo. Creo que en todos encontraría estas características que tengo en mente ahora, aunque si bien […]

Y luego del silencio

Va que va! Parece que me hubiera tomado más silencio del necesario ya que han pasado poco más de dos meses después de mi último post. Ya, finalmente estamos aquí de regreso. Pero sólo aquí, porque las rodadas no se han detenido gracias al universo, a los amigos, las rutas, las invitaciones y mi voluntad, […]

Discernir

Venía hoy caminando de regreso a casa, luego de acompañar a Sofí a su oficina para recoger su computadora, porque esto del COVID-19 sigue en apogeo. Bueno, ya decía que veníamos caminando, por la banqueta de sombra, porque el sol en San Luis Potosí es inclemente con quien se atreve a encararlo. Y a lo […]