Amigos sobre ruedas

Que grata sorpresa me dió rodar aquel día. Concidimos tres antiguos compañeros de trabajo. Las circunstancias me hicieron dejar de trabajar con ellos hace ya varios años. Pero no cabe duda que otro regalo, otra ventaja de rodar en bibicleta, y no se si sea algo intrínseco de los ciclistas de montaña o también con los de ruta y otras disciplinas se de, pero el vernos aquella mañana fue como si sólo hubieran pasado un par de semanas!

Digo, si… de mi parte unos kilitos de más, algua que otra arruga pero esencialmente nos reconocimos ccon todo y nuestro ajuar de MTB. Y fue retomar desde que nos dejamos de ver hace unos 7 años?

Que gusto me dió también saber que siguen rodando, y capaz que hasta más que yo… que tan sólo en la primera subida les tuve que decir “síganle, ahí los veo en el ocho y medio”… y tómala que me contestan, “no, nada, nos vamos a tu paso…” wow! los patos tirándole a las escopetas…

La bici fue el arado que sembró la semilla de estas amistades, que sin importar el paso del tiempo y las circunstancias siempre nos brindan esta oportunidad de encontrarnos en el camino, en la vereda… y por un lado, volver a recordar las andanzas previas,  y por el otro seguir cultivando nuevas aventuras, nuevas experiencias que compartir. Seguir aprendiendo unos de los otros.

Y sobre todo poder divertirnos haciendo lo que tanto nos gusta y nos nutre. Nos vimos por un par de horas, y compartimos como si no hubieran pasado casi ocho años, siempre es grato saber que uno cuenta con los amigos, nos conocimos a pie, pero nutrimos la amistad rodando y descubriendo este estilo de vida que es rodar!

Gracias Cade, gracias Efra por una gran rodada matutina… volvimos a comaprtir el puerto Obsidianas…

Sonreimos, platicamos, recordamos y nos dimos cuenta que dejar de rodar la cobra, jeje… porque ah! cómo me costo trabajo seguirles el paso… espero que ya esté retomando mi ritmo para volver a coincidir y apuntar un poco más lejos… al cabo vimos una posible nueva meta para compartir no?

Ahí estará el monumento al puerto, singular diría yo, como lo es mi amistad con cada uno de ustedes, nada común, esto de rodar nos da una magia especial que perdura y sigue a través de los años.

Nos vemos en la próxima Efra y Cade!

Ro

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